Ficha técnica

Título: Desayuno en Júpiter
Autora: Andrea Tomé
Editorial: Plataforma Neo
Saga: NO
Páginas: 435
Precio: 17'90 €
Fecha de publicación: 02/2017

Sinopsis

Cuando Ofelia y Amoke se conocen, sus mundos parecen completamente contradictorios. 

Ofelia es el caos, la apasionada por la astronomía que ha suspendido la selectividad y que pasa su año sabático en Gales con su padre, vendiendo mermelada orgánica, cazando liebres con su amigo Harlon y tratando de encontrar su propósito en la vida.

Amoke es el orden, una solitaria y responsable estudiante de Biología que pasa todo el tiempo que no está en la universidad cuidando de su hermano Tayo y leyendo libros de Chales Darwin.

Lo único que Ofelia y Amoke tienen en común son Virginia Wonnaccott (una excéntrica y ermitaña novelista de noventa y dos años), la Asociación Hiraeth (una peculiar ONG) y la sensación de no tener una vida completa.

Cuando Virginia Wonnaccott le ofrece trabajo a Ofelia como su asistente personal, los mundos de estas dos chicas se juntan. Mediante discusiones, libros de segunda mano, cartas y WhatsApps de madrugada, Ofelia y Amoke se entrelazan en un viaje para encontrar un futuro que no sabían que existía y descubrir los sentimientos de la una hacia la otra.

Opinión personal

Andrea Tomé sabe escribir muy buenas historias y en ellas suele dar voz a enfermedades que no son muy conocidas para el público general. En esta historia también lo ha hecho además de normalizar un poco más al colectivo LGBT. Pero no os equivoquéis, esta no es una historia romántica al uso (de hecho, yo ni la definiría como romántica), aquí os encontrareis muchas más cosas que harán que disfrutéis de la novela...

Ofelia es una de las voluntarias de la Asociación Hiraeth, una especie de ONG que se encarga de contratar a personas como voluntarias para permanecer con personas enfermas que no tienen a ninguna persona cercana. Un día, la reconocida escritora Virginia Wonnacott, reclama una voluntaria porque sufre de ataxia y cuando Ofelia va a verla, se encuentra con Amoke, la anterior voluntaria que tuvo la escritora. 
Ella, sin querer, se deja en el hospital un libro de Darwin. Y esto hará que ambas comiencen poco a poco una relación de amistad en la que aprenderán muchas cosas sobre la vida y sobre ellas mismas...

Sin duda, una de las cosas que más me han gustado de la novela es la historia de Virginia Wonnacott. No puedo decir mucho de ella porque lo mejor es que la vayáis descubriendo mientras leéis la novela, pero me ha parecido muy necesaria por los mensajes que transmite y también por la forma en la que se llega a entrelazar con la vida de Ofelia y la de Amoke.

Otro de los puntos fuertes de esta historia son los personajes que aparecen en ella. Andrea tiene una maravillosa capacidad de crear unas figuras muy humanizadas y también muy diferentes entre sí que harán que recibas valores muy diversos por lo grises que son...

Ofelia y Amoke se complementan muy bien. Ofelia es una chica que no sabe cuál es su propósito en la vida tras suspender Selectividad y Amoke es una estudiante de Biología que, a pesar de estudiar una carrera que le gusta, tiene que sacrificar gran parte de su tiempo para cuidar de su hermano. Ambas aprenderán mucho de la otra y las experiencias que tienen en esta historia harán que crezcan mucho como personas.                                                                                                                                                                                                                                                 Virginia Wonnacott tuvo una vida bastante complicada y una serie de acontecimientos harán que ahora sea una mujer muy excéntrica y también muy repelente. Ahora que está a punto de morir, decide contar su historia y no la de otros como en sus otras novelas.                                                                                                                                                                                                                   Harlon es un personaje muy misterioso y muy cercano a Ofelia. Tayo es el hermano de Amoke y, al igual que Virginia, también sufre ataxia. Y Jimmy es un personaje muy cercano a Tayo y a Amoke. Si tuviera que ponerle una pega, diría que me hubiera gustado que se hubiera explorado un poquitín más en estos dos últimos pero comprendo que la historia no es enteramente suya y que ya son importantes en ella a su manera.
                        Fuente

Otra de las cosas que hacen que Desayuno en Júpiter sea una historia tan especial, son los mensajes que hay dispersos en toda la novela. En esta novela se habla de dolor, de pérdida, de culpabilizarse a uno mismo... Pero también se habla de feminismo, de amistad y de diferentes tipos de amor.
Además, hay una gran representación de varios colectivos no tan visibilizados en la literatura: chicas judías, personajes PoC, chicos amputados, gays, lesbianas y bisexuales (ambas sexualidades aún menos representadas que los gays y mucho menos en la literatura española).

Y lo mejor de esto es que todo está unido con un estilo de escritura maravilloso. Todo se trata en su justa medida y nada te va a parecer demasiado acelerado o demasiado calmado así que nada de desanimarse por la cantidad de páginas que tiene, porque yo me lo he leído prácticamente sin darme cuenta de ello y al final no quería que acabase porque la historia me ha acabado conquistando.


En definitiva, Desayuno en Júpiter es una novela muy dulce y a la vez muy dura. Los personajes que hay en ella son muy reales y te enseñarán muchas cosas. Todo ello junto al estilo de escritura que tiene Andrea Tomé hará que te enamores profundamente y que desees que esta historia nunca acabe.

4.5/5